San Petersburgo, una ciudad sobre el agua

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San Petersburgo, una ciudad sobre el agua

Con sus islas y brazos, la ciudad se descubre por sus canales. Aunque solo si hace buen tiempo.

San Petersburgo es una ciudad en el agua. En su desembocadura, el Neva forma un delta con incontables islas y tres brazos. El centro de la ciudad está rodeado por tres canales, bordeados de bonitos edificios. Numerosos puentes atraviesan el Moika, el canal Griboyédova y el Fontanka. En ocasiones sorprenden por sus esculturas y farolas. Las inundaciones, ya controladas, fueron la pesadilla de sus habitantes en el pasado.

Para recordar los estragos que causaron, en un obelisco cercano al Puente Azul se puede apreciar hasta dónde llegaron las peores crecidas. En función del tiempo, podrá elegir un tour de una hora o de varias horas, solo por la ciudad o hasta el golfo de Finlandia. En cuanto cae la noche, las fachadas iluminadas de los palacios construidos en las orillas del Neva ofrecen un espectáculo mágico. Por la noche, los puentes se abren, lo que llama la atención de los turistas. Los canales solo son navegables de mayo a mediados de octubre. Aunque el Neva en invierno, cuando está helado, es igual de inolvidable.