Metro de Moscú: el palacio subterráneo

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Metro de Moscú: el palacio subterráneo

Calificado como el mayor logro de Stalin, el metro de Moscú es el más denso del mundo y salvó a la población de los bombardeos nazis.

Más de nueve millones de pasajeros utilizan este servicio a diario. El metro de Moscú es el primero del mundo por densidad de pasajeros. Sus estaciones están repletas de luz y algunas cuentan con inmensos vestíbulos (Arbatskaya, Sokol, Elektrozavodskaya, Kropotkinskaya, Mayakovskaya, etc.) y escaleras mecánicas que se adentran en lo más profundo de la tierra. ¡La del parque Pobedy cuenta con 126 metros de longitud! En total, 75 000 personas trabajaron en su construcción, que se alargó durante varias décadas. El resultado, inspirado en el arte religioso, el art déco y el colectivismo, es maravilloso: inmensas columnas de mármol iluminadas por majestuosas lámparas de araña, molduras reales, medallones, mosaicos, vidrieras y esculturas.

Al explorar el metro sentirá que retrocede en el tiempo. Stalin lo denominaba el "palacio del pueblo". En la estación de la Plaza de la Revolución, podrá descubrir 76 estatuas de bronce, entre las que figuran soldados de 1917. En la estación Komsomolskaya se encuentra Kutúzov, el militar que derrotó a Napoleón, y Pedro el Grande se camufla en los miles de mosaicos de Kievskaya.