Los cafetales de Colombia: el aroma de la perseverancia

plantaciones de café
Los cafetales de Colombia: el aroma de la perseverancia

En la región occidental de Bogotá, la zona cafetera de Colombia, los valles verdes y fragantes se extienden hasta donde alcanza la vista.

Según cuentan, los jesuitas trajeron los granos de café en 1730, a menos que fuera un viajero de la Guayana Francesa que pasara por Venezuela. Desde 2011, el paisaje cultural del café de Colombia forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Al pie de los montes escarpados, los bosques de bambú dan paso a las plantaciones de este oro negro. A unas horas de Bogotá, los colombianos dan forma al entorno con sus manos cansadas por el duro trabajo: Manizales, Armenia y Pereira constituyen el «Triángulo del Café». Mientras que las parcelas ortogonales reverdecen las laderas de las montañas y las llanuras accidentadas, las drupas se mecen en las canastas y en los sacos de arpillera de los trabajadores, las mulas recorren los estrechos senderos de la jungla y los caballos vienen y van por las haciendas. Venga a ver las cosechas de octubre a febrero y de abril a junio.