El Vieux-Montreal, visita obligada

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El Vieux-Montreal, visita obligada

Caerá rendido al encanto de esta parte de la ciudad, que se abre ante usted como un verdadero viaje en el tiempo.

Muy cerca del río San Lorenzo y ocupando las calles de la Commune (al sur), Saint-Antoine (al norte), y de McGill (al oeste) a la rue Berri (al este), el Vieux-Montreal es el lugar para pasear por excelencia.
No pierda la oportunidad de perderse por sus pequeñas callejuelas de adoquines, donde lo moderno sale al encuentro de lo antiguo y los edificios más actuales conviven con otros auténticos con sus fachadas en piedra de sillería. En la Place d'Armes es imprescindible visitar la basílica de Notre-Dame. Edificio sin parangón del patrimonio religioso del Quebec, esta basílica, única en la provincia, fascina por la riqueza de sus ornamentos interiores. Visite también el mercado Bonsecours, un antiguo mercado público ahora convertido en la sede del consejo de oficios artesanos de Quebec, y no deje de pasar por la plaza Jacques-Cartier, una de las más bellas, si no la más bella de la ciudad.
Peatonal desde 1998, es el lugar perfecto para hacer un alto en el camino en alguno de los numerosos restaurantes y cafés que ocupan imponentes casas históricas. La decoración floral convierte la zona en un lugar pintoresco y muy apreciado por los turistas.